El divorcio es un proceso de carácter legal en que la pareja accede a un abogado de divorcio con el fin de recibir un servicio jurídico para terminar con la unión conyugal legal adoptada; y de esta manera  proceder a la separación. El proceso legal permite que cualquiera de los ciudadanos puedan acceder de nuevo a un nuevo matrimonio, posteriormente a la Declaración de Divorcio.

En España el divorcio es un proceso legal y libre y por tanto no es necesario argumentar razón alguna, ante el deseo de interponer una demanda o de iniciar el proceso de manera mediada.

Sabemos que el divorcio puede ser uno de los procesos fammiliares más difíciles que puedan atravesar los cónyuges e hijos, por eso es importante contar con la información adecuada y la asesoría necesaria para hacer de este proceso mas llevadero y fijado dentro de los estándares legales del país.

Abogados de divorcio y ámbito legal en España

Dentro del ámbito legal para la celebración de un divorcio, existen ciertas modalidades que dan cuerpo al proceso, y que hacen que varíe la declaración final o Acuerdo de Divorcio, por eso se catalogan varios tipos de divorcio.

• Divorcio contenciosos
• Divorcio de mutuo acuerdo o exprés
• Separaciones matrimoniales
• Divorcio con convenios reguladores
• Divorcio con guarda y custodia de menores

Los abogados de divorcio van a brindar la información adecuada, así como los recursos disponibles para considerar la mediación sobre el litigio, siempre basados en el fundamento jurídico del divorcio en España y tomando en cuenta que exista una correcta mediación para cada una de las partes.

Fundamento jurídico del divorcio en España

El divorcio está regulado en el Código Civil Español que estipula la disolución del matrimonio por dos únicos causantes: la muerte o declaración de fallecimiento de uno de los cónyuges o por el divorcio legal.

Asimismo establece que el divorcio podrá declararse judicialmente luego de cualquiera que haya sido la celebración del matrimonio. El divorcio podrá declararse a petición de uno solo de los cónyuges o con la solicitud de uno, teniendo el consentimiento del otro.

Para llevarse a cabo el divorcio, existen circunstancias establecidas en el artículo 81 del Código Civil Español, mismo que aclara que:

– Se declarará la separación cuando existan en el núcleo de la pareja, hijos menores no emancipados o hijos mayores a quienes se hayan establecido medidas de contención o apoyo atribuidas a sus progenitores.

– El divorcio pordrá declararse judicialmente transcurridos tres meses desde la fecha de la celebración del matrimonio.

La demanda de divorcio irá acompañada de una propuesta de convenio regulador conforme al artículo 90 del Código Civil. En este artículo se fijan todas las variaciones de acuerdo a los que pudieran llegar los cónyuges una vez terminada la relación conyugal.

– Las mismas estarían relacionadas a los regímenes de cuidado y visita de los hijos, viviendas, pensiones, distribución de bienes, entre otros.

– Cuando alguno de los involucrados en el núcleo familiar del matrimonio (cónyuge, demandante o hijos) atraviese riesgo de existencia, de carácter moral o para su integridad física, no se podrá llevar a cabo la interposición de la demanda.

– El código civil establece la extinción de divorcio por la muerte de alguno de los cónyuges o por su reconciliación, misma que deberá ser expresa en caso de que se produzca después de la demanda; en caso de que se produzca posterior al divorcio, ésta no producirá efectos legales si no que queda la posibilidad abierta a que los divorciados puedan contraer nuevamente matrimonio entre sí.

Divorcio y convenio regulador

Generalmente a la declaración de divorcio, se le adjunta una propuesta fundada de las medidas a regular consecuencias de la separación.

Los acuerdos luego de un divorcio definidos por la legislación española deberá contener lo siguientes extremos, siempre que fueran aplicables:

– El cuidado de los hijos podría estar sujeto a la patria potestad de ambos progenitores (régimen de comunicación y estancias).

– Regímenes de visitas con demás miembros de la familia, con énfasis especial en los abuelos tanto maternos como paternos.

– El destino de las mascotas de compañía de la familia, tomando en cuenta el bienestar del animal y los interés de los integrantes de la familia.

– Atribución del uso de la vivienda familiar.

– La contribución a las cargas del matrimonio y alimentos, así como sus bases de actualización y garantías en su caso.

– Pensión al cónyuge en caso de aplicabilidad.

– Los acuerdos de los cónyuges serán aprobados por el juez, siempre que no signifiquen un daño perjudicial para uno de los cónyuges.

– Las medidas adoptadas de acuerdo o las convenidas por los cónyuges podrán ser modificadas judicialmente cuando sea aconsejable para las nuevas necesidades de los hijos menores. El proceso vendrá acompañado de la asesoría jurídica de un abogado de divorcio.