Resulta muy frecuente en nuestros clientes preguntarse cuándo se puede salir bajo fianza. Sinceramente es algo totalmente normal, al final son muchos los procedimientos y conocimientos que hay que tener en cuenta, por lo que en caso de que no seas abogado es complicado saberlo.

Teniendo esto en cuenta, vamos a dedicar este artículo a explicar todos los conceptos y procedimientos que debemos tener en cuenta a la hora de gestionar una fianza.

¿Qué significa libertad bajo fianza?

Debemos tener en cuenta que para tener que pagar una fianza, primero tenemos que haber cometido un delito, de tal manera que nos tengan que juzgar. Por tanto, mediante el pago de la fianza conseguimos evitar el ingreso a prisión y que se mantenga la libertad del acusado hasta que se enfrente al tribunal.

¿Qué delitos son los que alcanzan fianza?

Realmente podemos decir que todos los delitos que supongan la entrada en prisión del acusado, son sometidos a fianza. En otras palabras, en el momento en el que se intente privar de la libertad al acusado, se posibilita el pago de una fianza.

¿Cuál es la cantidad de la fianza?

Para poder fijar una cantidad concreta, la persona que se encarga de ello es el Juez instructor del caso. Para poder hacerlo, deberá tener en cuenta ciertos procedimientos. Y una vez que se paute una cifra en concreto, en el supuesto de que sea demasiado elevada, puede ser recurrida.

¿Cuándo se puede salir bajo fianza?

Tengamos en cuenta lo siguiente; tras cometer el delito y ser localizado, el juez debe pautar una cantidad como fianza en caso de que este no esté dispuesto a entrar en prisión. Una vez esto ocurre, cuando el acusado realice el ingreso de dicha cantidad y la parte judicial puede comprobar que está todo correcto, el propio juez da la orden a la prisión para que se de libertad al acusado.

¿Y si no dispongo de todo el dinero?

Cuando hablamos de fianzas, nos estamos refiriendo a cantidades de dinero bastante elevadas. Es decir, no es una simple de aparcamiento. Por tanto puede darse la situación de que el acusado no disponga de la cantidad necesaria como para hacer el pago y quedar en libertad.

¿Y ahora qué hago? Pues bien, realmente contamos con dos opciones diferentes. Por un lado resulta posible recurrir la fianza a la audiencia provincial de la ciudad en la que estemos. Siempre dejando claro que la cantidad que pide el juez es demasiado elevada.

Por otro lado, en el caso de que recurrir no sea la opción adecuada, puede darse el caso de que dispongamos de una cantidad de dinero, aunque no sea suficiente. Pues bien, lo que se suele hacer en estos casos es presentar un aval bancario que pueda garantizar el pago completo de la fianza.

He salido bajo fianza, ¿ahora qué?

Una vez que realizamos el pago, obtenemos la libertad provisional. Esto quiere decir que estaremos en libertad hasta que se pueda resolver el caso. Esto terminará cuando se retire la libertad de forma definitiva, por ejemplo por una condena firme en la que el tiempo encarcelado sea superior a los 2 años.

Decimos 2 años porque es a partir de esta fecha cuando resulta imposible evitar la entrada en prisión.

¿Hasta cuándo puedo pagar?

El momento en el que el Juez instructor llega a la conclusión de la cantidad que tiene que abonar el acusado da el pistoletazo de salida. Es decir, a partir de ese momento el acusado ya puede hacer entrega de la cantidad.

Eso sí, hasta el momento donde sea entregada dicha cantidad de dinero, el acusado no podrá acceder a la libertad.

Sabiendo esto podemos llegar a la conclusión de que el tiempo que dispone el acusado para hacer el ingreso es el mismo que el que dura la resolución.

El pago de fianzas es un proceso un tanto complejo pues pueden darse situaciones donde el acusado no posea el dinero suficiente y tampoco cuente con un apoyo familiar con el que poder apoyarse. Desde Ródenas Abogados somos conscientes de ello y intentamos ayudar a nuestros clientes en todo lo que podamos, tanto a la hora de gestionar el proceso, como para saber identificar cuándo se puede salir bajo fianza.