¿Es posible compartir despacho de abogados en Valencia?

El hecho de compartir despacho de abogados en Valencia es algo que se puede llegar a preguntar cualquier licenciado en derecho y que esté buscando dónde encontrar acomodo dentro de la provincia.

En las siguientes líneas vamos a analizar el funcionamiento de los despachos de abogados e intentaremos sacar una conclusión sobre ello.

¿Qué es un despacho de abogados?

También conocido como bufete, firma, despacho e incluso como estudio, se trata de una empresa cuyo fin es ofrecer servicios jurídicos mediante el trabajo que ejercen los abogados o letrados que trabajan en este.

Es decir, de forma resumida y simple, un despacho de abogados es el lugar físico que elige la empresa para mandar a los clientes que vengan con el abogado de la plantilla que pueda solucionarles el problema.

Tiene gran aceptación pues permite reunir en un mismo espacio a especialistas de diferentes ramas de tal manera que se pueda abastecer niveles de demanda realmente altos.

¿Hay mucha diferencia entre ellos?

Dentro del sector de los bufetes de abogados podemos encontrar ejemplos de algunos cuyo tamaño es gigantesco, mientras que otros son muchos más pequeños. Por poner un ejemplo, en países como Estados Unidos, podemos llegar a encontrar estudios de dimensiones inimaginables, en los que pueden llegar a trabajar más de 500 abogados. Sin embargo, en otras zonas como en Valencia, un estudio con un número de 20 abogados ya parece suficiente para suplir cualquier tipo de problema.

En cuanto a las funciones que se suelen desempeñar en los despachos de abogados no varían mucho de unos a otros. Quizás el funcionamiento interno puede variar ligeramente, pero al fin y al cabo todas las empresas en la actualidad están al tanto de las últimas corrientes de recursos humanos, marketing, etc y funcionan de forma semejante.

¿Cuáles son los servicios y las áreas de trabajo que vamos a encontrar?

En la actualidad, el concepto de los bufetes de abogados ha permitido conseguir que se pueda unificar las tareas de diferentes profesionales en un mismo lugar. De esta manera se consigue optimizar el servicio, así como copar la rama del derecho de forma completa.

A primera vista, todo puede parecer positivo pues vamos a ahorrar tiempo y a la vez vamos a poder explotar de forma plena cualquier tipo de demanda relacionada con el derecho. Sin embargo, no todo son cosas buenas y es que para poder cuantificar todos los procesos hay que ser capaz de gestionar de la mejor forma posible todas las variables.

Hay que tener en cuenta que conseguir que las diferentes especialidades dialoguen entre sí y no se conviertan en sectores aislados, es primordial a la hora de conseguir un alto rendimiento. Es decir, debemos de ser capaces de conseguir un buen ambiente de trabajo de tal manera que si en un caso excepcional es necesario la participación de forma momentánea de un abogado distinto, este se preste a ello sin ningún tipo de problema. Así conseguiremos realmente obtener el beneficio de un despacho de abogados.

Además, es muy importante como en cualquier negocio, que se preste atención a la calidad del servicio. Por ello, en este caso particular, en el cual llegan casos de forma constante y que pueden ser totalmente diferentes, solucionarles con la mayor calidad posible puede suponer la diferencia entre un bufete y otro.

Para conseguir los mejores resultados posibles, todos los despachos de abogados se apoyan en equipos de marketing, facturación y gestión para conseguir desempeñar su trabajo de la manera más eficiente posible.

Debemos ser conscientes de que el abanico de temas que vamos a encontrar en un bufete es muy amplio y aunque no vamos a nombrar todos, hemos escogido los siguientes:
● Arbitraje
● Construcción
● Consultoría corporativa
● Derecho penal
● Energía, Infraestructura y Medio Ambiente
● Seguros
● Gestión de Inversiones
● Pensiones

¿Cómo se pone en funcionamiento?

En un primer momento, a la hora de poner en funcionamiento la empresa, se suele utilizar el nombre de alguno de los socios o asociados como denominación.

Una vez puesto en marcha, hay que tener en cuenta que el coste de mantener activo un despacho de abogados es mucho más alto que el que puede costar mantener uno individual. Y es que debemos de tener en cuenta los costes fijos, del sueldo de los trabajadores, mantenimiento, etc.

En cuanto al proceso que se lleva a cabo, hay que tener en cuenta que los casos que lleguen al bufete se adjudican en función del grado de importancia que tengan. Es decir, un caso que sea relativamente fácil y que no va a tener grandes consecuencias, se adjudica a un abogado con menos experiencia y que necesita rodar un poco más. Sin embargo, cuando se encarga un caso mucho más importante, es imprescindible que asuma la responsabilidad alguna de las partes más experimentadas del bufete ya que deben de ser capaces de devolver esa confianza, así como de ampliar la imagen de la empresa.

Conclusión

Con toda esta información podemos obtener la conclusión de que, si todas las variables se cumplen de forma estricta, podremos conseguir el buen funcionamiento de la empresa, pero, hay que ser consciente de que es un proceso con una amplia dificultad y que requiere controlar muchas variables. En caso de conseguirlo, por supuesto que creemos que compartir un despacho de abogados en Valencia es satisfactorio.