Recientemente nos han preguntado qué es un abogado litigante, por lo que desde Ródenas Abogados queremos explicaros desde qué es, hasta las funciones que debe desempeñar.

¿Qué significa litigar?

Para poder empezar a explicar lo que es un abogado litigante, debemos entender muy bien qué se esconde detrás del término «litigar».

Básicamente, hace referencia al conjunto de acciones o procesos que lleva a cabo una persona a la hora de enfrentarse o oponerse a las opiniones o los intereses que tiene otra persona o grupo de personas.

¿Qué es un abogado litigante?

Como has podido pensar al leer la explicación del término litigar, se trata de una cualidad que deberían tener todos los abogados o que al menos en mi caso, sí que me gustaría que tuviesen. Es decir, un abogado debe ser capaz de hacer frente a una discusión o intervención gracias a los conocimientos sobre la materia que ha estudiado previamente.

Además, para poder ayudarse, puede apoyarse en diferentes documentos e incluso en el apoyo de testigos o de otras personas que le puedan ayudar a conseguir tener razón.

Por tanto, podríamos decir que se trata de una competencia que resulta imprescindible a la hora de acudir a cualquier acto judicial. Ya no por le ganar o perder, sino porque lo que se encuentra en juego es la libertad e incluso en algunos casos las propiedades del cliente.

¿Cómo es el proceso de litigio?

Llegados a este punto, debemos analizar cómo se debe proceder a la hora de discutir o rebatir algo en un juicio. Claramente no es un debate o una discusión como la que se pueda tener en un bar. Se trata de algo mucho más serio y que por consiguiente, consta de ciertos procedimientos y normas que hay que tener en cuenta.

Mediante estas normas procesales, se pautan los comportamientos que deben tener los profesionales durante el juicio y se consigue mantener una actividad mucho más tranquila y regulada, de tal forma que no se produzcan faltas de respeto o contestaciones inadecuadas.

Por tanto, vamos incrementando los requisitos necesarios para poder ser un buen abogado litigante. Resulta necesario contar con los conocimientos necesarios para poder debatir con propiedad y conocer todas las normas necesarias para hacerlo de la manera adecuada.

¿Qué obstáculos puede encontrar un abogado litigante?

Como cualquier profesión, existen ciertas circunstancias que pueden suponer un problema o al menos un inconveniente para esta clase de abogados. Básicamente se caracterizan porque emanan de la propia contradicción del mismo. Entre ellas destacan:

  • Aquellas situaciones donde además de tener discrepancias con el abogado contrario, también se producen con el propio cliente. Realmente las primeras están puestas de antemano, es decir, se esperan. Sin embargo, las segundas pueden pillar a contra pie al abogado y causar problemas.
  • Cuando se produce un interrogatorio de un testigo y de forma repentina y sin ningún tipo de consulta este decide cambiar su declaración.
  • Las propias interferencias entre ambos abogados.
  • Aunque parezca algo superfluo, la actitud que tenga el juez. Es decir, dependiendo del día puede que el comportamiento del juez varíe e incluso, dependiendo de la relación que exista entre el propio abogado y el juez también.

¿En qué me tengo que fijar a la hora de contratar esta clase abogados?

Hay que tener en cuenta que a la hora de contratar esta clase de servicios es muy importante tener en cuenta muchos factores. Es decir, no solo debemos fijarnos en los conocimientos que tiene sobre la materia, que también. En este caso debemos darle importancia a más cosas como:

  • Habilidades emocionales: en cualquier tipo de negociación es necesario controlar las emociones. Es decir, ante una discusión o debate, esta clase de profesionales no se puede ver influenciado por la respuesta del oponente, pues lo más probable es que se pierda el caso.
  • Dotes comunicativos: dicha persona debe tener la capacidad de jugar con las palabras. Mediante el habla, debe ser capaz de sacar toda la información que precise a sus oponente de tal manera que consiga poner en una posición ventajosa a su cliente.
  • Como ya hemos, los conocimientos sobre las leyes son vitales. Es decir, sin estos no vamos a ningún lado. Es como si un médico quiere operar a corazón abierto sin tener los conocimientos para hacerlo.
  • Seguridad: la confianza es un factor fundamental, y no solo en este tipo de profesionales. Pero en el caso concreto de la abogacía, se establecen estrategias cuando se analizan los casos y es muy importante depositar la confianza necesaria en ellas.

Como podéis ver, el trabajo que desempeñan este tipo de profesionales puede ser crucial a la hora de conseguir conseguir nuestros objetivos. Espero que mediante este artículo haya quedado claro todas las dudas y que en caso contrario, no dudéis en preguntarnos sobre qué es un abogado litigante.